
El grooming es cuando un adulto se hace pasar por un menor o se gana la confianza de un niño, niña o adolescente a través de internet con fines sexuales.
Puede empezar como una charla inocente, un pedido de amistad, un elogio… y escalar a algo mucho más serio.
El grooming es un delito. No es tu culpa si te pasó. La culpa siempre es del adulto que engaña, manipula o amenaza.