
A todos nos puede pasar: compartimos algo por presión, por confianza, por amor o por error, y después nos damos cuenta de que no estuvo bien, o que la otra persona no es quien creíamos.
Sentirse asustado, culpable o con vergüenza es normal. Pero lo más importante es actuar cuanto antes y no quedarse solo/a con el problema.
✨ Respirá profundo: esto tiene solución, y hay personas y recursos que pueden ayudarte.